LA VIDA ETERNA
LA VIDA ETERNA
La vida eterna es la participación plena y definitiva en
la vida misma de Dios, concedida por gracia a quienes mueren en comunión con
Él, realizada por medio de Jesucristo y en el Espíritu Santo. Esta vida
constituye el cumplimiento último de la vocación del ser humano y se manifiesta
en la comunión perfecta con Dios —la visión beatífica— y en la participación en
la gloria del Reino de Dios, cuya plenitud se realizará definitivamente después
de la resurrección de los muertos y la renovación final de toda la creación.
Participación en la vida divina
El Catecismo enseña que la vida eterna
consiste en vivir para siempre con Cristo, participando plenamente en la
comunión de amor con Dios y con todos los santos.
Cristocentrismo de la vida eterna
La vida eterna es posible gracias al misterio pascual de
Jesucristo, quien por su muerte y resurrección abre al ser humano el acceso
definitivo a la comunión con el Padre.
Dimensión escatológica y ya
presente
La Lumen Gentium, la vida eterna comienza ya en la
vida de gracia que el creyente recibe en la Iglesia, pero alcanzará su plenitud
al final de los tiempos en la gloria definitiva.
Dimensión cósmica de la plenitud
final
La Gaudium et Spes enseña que la esperanza cristiana
incluye no solo la plenitud del ser humano, sino también la renovación final de
la creación en Cristo.
La vida eterna es la comunión
definitiva y perfecta con Dios, iniciada en la gracia durante la vida terrena y
consumada plenamente después de la resurrección y la glorificación final,
constituyendo el destino último y la esperanza suprema del ser humano y de toda
la creación.
Nelson Torres
Marzo 2026
Santo Domingo R.D
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