´´Tratado de las vírgenes´´

 


´´Tratado de las vírgenes´´

San Ambrosio de Milán

San Ambrosio, obispo de Milán (siglo IV d. C.), apóstol infatigable y defensor de la doctrina de Cristo, ante la difusión de la inmoralidad pagana en los territorios milaneses, predicó con gran celo la moral cristiana y las virtudes evangélicas. Con su brillante oratoria, fue el doctor de la castidad, de la virginidad, de la pureza y del amor cristiano. En esta obra, compuesta hacia fines del año 377 y dedicada a su hermana Marcelina, reúne una colección de elocuentes sermones que predicó a su pueblo y enseña que la libertad del espíritu y la alegría de vivir el santo Evangelio se encuentran en el dominio del cuerpo y de las pasiones desordenadas. San Ambrosio, Padre y maestro de la Iglesia, señala las pautas morales del verdadero concepto del sacramento del matrimonio y de la vivencia de la virginidad y la castidad, según la enseñanza apostólica. En los tiempos actuales, cuando la virginidad es, cuanto menos, un valor mirado con desconfianza, vale la pena recorrer este tratado donde Ambrosio expone las excelencias de esta opción, valiéndose de ejemplos que testimonian la amplísima cultura que el autor poseía.

“…tuve que empezar a enseñar, antes de haber aprendido” (De off., I, 1, 4). Con la ayuda de un sacerdote erudito llamado Simpliciano alcanzará una excelente cualificación doctrinal, estudiando sistemáticamente la Biblia y a algunos Padres de la Iglesia, como Orígenes, S. Cipriano, S. Atanasio, Dídimo de Alejandría, los Capadocios y S. Cirilo de Jerusalén.

Cuántos halagos para alejarla de su religión. Mas ella respondía: La esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes. Únicamente será mi esposo el que primero me eligió, Jesucristo. ¿Por qué tardas tanto verdugo? Perezca este cuerpo que no quiero sea de ojos que no deseo complacer. H aquí dos triunfos a un mismo tiempo para una misma niña: la pureza y el martirio". Santa Inés.

Este tratado para su hermana Marcelina virgen consagrada y maestra de otras vírgenes. Para estas vírgenes elaboró cuidadosamente Ambrosio sus homilías y catequesis sobre la virginidad cristiana, poniendo en ellas su sensibilidad y firmeza teológicas, a veces con un gran lirismo retórico. Son diálogos muy personalizados, construidos con un gran bagaje escriturístico que va empapando toda la concepción ambrosiana de la virginidad cristiana, este tratado consta de unos 3 libros:

En su primer libro toca los diversos temas como: el martirio de santa Inés, La virginidad cristiana y la virginidad pagana, La virginidad y el matrimonio, Matrimonio del alma con Dios, Respuesta a los enemigos y Un milagro por la virginidad. En el segundo apunta hacia: María, modelo de las Vírgenes, El martirio de dos jóvenes, Las virtudes y los dioses paganos, Bodas carnales y bodas virginales. Por último, el tercero: La generación de Cristo, Diversos ejemplos, La muerte de Juan el Bautista, Martirio de santa Pelagia, Ejemplos de la Sagrada Escritura, Jefté y Abraham, La Resurrección de Cristo, La virginidad... ¿mala, nueva o inútil?, El alma justa y el Esposo divino, La Jerusalén celestial, Alegoría del carro, La hemorroísa, Exhortación a la vida espiritual, Visión de Ezequiel y La pesca de las almas.

En definidas cuenta San Ambrosio de Milán nos vende la virginidad como paso a alcanzar a Cristo fuera del martirio. Por eso nos define la virginidad como pudor inmaculado y que su patria es el cielo. Aunque él habla de la virginidad no menos precia el matrimonio, y dirá parafraseando a Pablo que: ´´El matrimonio es medicina de enfermos; la virginidad es gloria de los castos. No condeno a la casada, pero alabo fervorosamente a la virgen, porque las más puras satisfacciones de aquella son como despreciable barro en comparación de las de ésta´´. Nos propone la imagen viva de la virginidad, personificada en la Virgen María, espejo de ella y muestra de virtud, digna de que la toméis por norma de vida a la virgen María como modelo de todas las vírgenes, porque es virgen en el cuerpo y virgen en el alma, limpia de desordenados afectos.



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