Postura de los católicos ante algunas opiniones de los protestantes
Postura de los católicos ante algunas opiniones de los protestantes
1.- Postura católica y protestante ante la
salvación:
Católicos: La persona al ser justificada
por Cristo, se le borra el pecado original y pasa de «hijo de la ira», a
obtener la dignidad de hijo de Dios. La persona humana coopera también en su
salvación, «pone de su parte» para aceptar la salvación.
Protestantes: Piensa que el pecado original
corrompió por completo la naturaleza humana, pensaba que esa corrupción sólo
podía ser tapada por los méritos de Cristo, pero no eliminada. La persona
humana no puede hacer nada por salvarse, excepto aceptar la salvación de Jesús.
Esto nos lleva a entender la justificación de
la siguiente manera:
Católicos: Versión optimista del hombre
salvado. La salvación sólo está en Jesús, pero las personas salvadas tienen
medios y recursos para que esa salvación se siga actualizando.
Protestantes: La única referencia es
Cristo. No hay otra cosa necesaria. La persona tiene que aceptar la salvación
sin más cooperación personal.
2.- ¿Cómo entender la fe y las obras?
Los católicos entienden que sólo Cristo es
quien salva, sólo la fe. Al lado de esto, la fe demanda de ellos obras de
salvación. Tienen que poner de su parte para que la salvación de Jesús no se
apague en su corazón y a la vez puedan transmitirla.
A los católicos no les salva lo que hagan,
«las obras», sino que quien les salva es Jesús. El texto de Efesios 2,8-10
viene a decir que aquellos judíos (fariseos, etc.) que habían convertido la fe
en un «hacer obras» no han encontrado la salvación en Jesús.
3.- ¿Cómo entender la tradición de la Iglesia,
lo que dice el Papa y lo que dice la Biblia?
Dicen los protestantes que
los católicos creen en este orden:
- Tradiciones de la Iglesia
- Lo que dice la jerarquía
- Lo que dice la Biblia
Lo que dicen los
católicos es lo siguiente:
Para nosotros «Cristo nuestro Señor, en quien
alcanza su plenitud toda la Revelación de Dios, mandó a los Apóstoles predicar
a todos los hombres en Evangelio como fuente de toda verdad salvadora y de toda
norma de conducta, comunicándoles así los bienes divinos: el Evangelio
prometido por los profetas, que Él mismo cumplió y promulgó con su voz.» (Catecismo
I.C. n: 75)
La transmisión del Evangelio se hizo de dos maneras:
Oralmente: Los Apóstoles, con su predicación, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que habían aprendido de las obras y palabras de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó. (Tradición)
Por escrito: Los mismos Apóstoles y los varones apostólicos pusieron por escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo. (La Biblia) (Catecismo I, C. n: 76)
En el Catecismo de la Iglesia Católica, en los números 74 al 95, se explica muy bien esta relación. Veamos algunos fragmentos:
“La Sagrada Escritura es la palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo.”
“La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación.” (Catecismo I.C. 81)
“De ahí resulta que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión y la interpretación de la Revelación, no saca exclusivamente de la sagrada Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así las dos se han de recibir y venerar con el mismo espíritu de devoción” (Catecismo I.C. n: 82)
4.- ¿Qué entienden los católicos por
«Tradición»?
No son las costumbres históricas que hayan
tenido.
Para los católicos la tradición es la que viene de los Apóstoles y transmite lo
que éstos recibieron de las enseñanzas y del ejemplo de Jesús y lo que
aprendieron por el Espíritu Santo. En efecto, la primera generación de
cristianos no tenía aún un Nuevo Testamento escrito, y el Nuevo Testamento
mismo atestigua el proceso de la Tradición viva.
Por lo tanto, para ellos la Tradición no son las costumbres que han ido
poniendo a lo largo de la historia, sino lo que viene de los Apóstoles y lo que
ellos transmitieron. (Ver Catecismo I.C. n: 83).
5.- Y el papel del Papa y los Obispos, ¿de dónde viene?
“El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios, oral y escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma.” (Catecismo I.C. n: 85)
“El Magisterio no está por encima de la Palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído.” (Catecismo n: 86
“Los fieles, recordando la palabra de Cristo a sus Apóstoles: «El que a vosotros escucha a mí me escucha» (Lc 10,16), reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan de diferentes formas.” (Catecismo I.C. 87)
6.- ¿La Virgen María Mediadora?
Dice el Catecismo de la Iglesia Católica n:
970:
“La misión maternal de María para con los hombres de ninguna manera disminuye o
hace sombra a la Única Mediación de Cristo, sino que manifiesta su eficacia. En
efecto, todo el influjo de la Santísima Virgen en la salvación de los hombres
brota de la sobreabundancia de los méritos de Cristo, se apoya en su mediación,
depende totalmente de ella y de ella (de la mediación de Cristo) saca toda su
eficacia. Ninguna criatura puede ser puesta nunca en el mismo orden con el
Verbo encarnado y Redentor. Pero, así como en el sacerdocio de Cristo
participan de diversas maneras tanto los ministros como el pueblo fiel, y así
como la única bondad de Dios se difunde realmente en las criaturas de distintas
maneras, así también la única mediación del Redentor no excluye, sino que
suscita en las criaturas una colaboración diversa que participa de la única
fuente.”
7.- “La Iglesia Romana ha suprimido en el
catecismo el segundo mandamiento de la Ley de Dios, mandamiento que prohíbe
expresamente el culto a cualquiera imagen, aunque sea del mismo Cristo...”
Ver Catecismo Iglesia Católica página 564 donde se indica ese primer mandamiento, y ver los números del 2129 al 2132 donde se explica todo ello.
“El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, el honor dado a una imagen se remonta al modelo original, el que venera una imagen, venera en ella la persona que en ella está representada. El honor tributado a las imágenes sagradas es una veneración respetuosa, no una adoración que sólo corresponde a Dios.” (Catecismo n: 2132)
Recordemos que este es un mandamiento que
intenta acabar con la idolatría (adoración de ídolos de piedra, madera, etc.)
En la idolatría piensan que esa figura de madera, piedra, etc… es Dios. Para
nosotros simplemente nos recuerda a Dios, pero en ningún caso es Dios mismo.
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