¿¿Dónde está el cadáver de Yeshúa??
EL CASO DE LA
TUMBA VACÍA
Por John
Fischer
Los testigos de
los sucesos que se relatan en el Nuevo Testamento conocían muy bien las
circunstancias de la muerte de Yeshúa. Su cuerpo, de acuerdo con la costumbre judía
de sepultura, fue envuelto en una sábana de lino. Como 100 libras de especias
aromáticas mezcladas para formar una sustancia gomosa se le aplicaron a la
envoltura que contendría su cuerpo.
Después de
poner el cuerpo en una tumba labrada en la roca sólida, una rueda de roca
extremadamente pesada fue rodada contra la entrada de la tumba. Grandes piedras
que pesaban alrededor de dos toneladas eran normalmente rodadas (por medio de
palancas) contra la entrada de la tumba.
Unos guardias
romanos de combatientes estrictamente disciplinados fueron emplazados allí para
guardar la tumba. El temor al castigo "producía inmaculada atención al
deber, especialmente en las vigilias de la noche."
Aquella guardia
romana fijó en la tumba el sello romano, señal de la autoridad y el poder
romano. El sello romano que se puso
allí tenía el propósito de evitar que se banalizara el sepulcro. Cualquiera que
tratada de remover la piedra de la entrada de la tumba habría roto el sello e
incurrido así en la ira de la ley romana.
La tumba vacía
Pero después de
tres días la tumba estaba vacía. Los seguidores de Yeshúa dijeron que él había
resucitado de los muertos. Informaron que él se les había aparecido durante un
período de 40 días, mostrándose a ellos por muchas "pruebas infalibles."
El apóstol Pablo relata que Yeshúa se apareció a más de 500 de sus seguidores
en una ocasión, la mayoría de los cuales estaban aún vivos y podían confirmar
lo que escribió Pablo.
La tumba vacía
era "demasiado notoria como para ser negada." Pablo Althus afirma que
la resurrección "no se hubiera podido mantener en Jerusalén por un solo
día, por una sola hora, si la vaciedad de la tumba no se hubiera establecido
como un hecho para todos los concernidos".
Las teorías
presentadas para explicar la resurrección por causas naturales son muy débiles;
en realidad ayudan a edificar la confianza en la verdad de la resurrección.
La tumba
equivocada
Una teoría
propuesta por Kirsopp Lake presume que las mujeres que informaron el cuerpo
desaparecido fueron por error a la tumba equivocada. Si fue así, entonces los
discípulos que fueron a cotejar el informe de las mujeres tienen que haber ido
también a una tumba equivocada. Sin embargo, podemos estar seguros de que las
autoridades judías, que pidieron que se pusiera una guardia romana en la tumba
para evitar que se robaran el cuerpo, no se habrían podido equivocar en cuanto
a la localización, no la guardia romana, ¡porque ellos estaban allí!
Si este fuera
el caso, las autoridades judías no habrían perdido tiempo alguno en presentar
el cuerpo sacado de la tumba apropiada, apagando así para siempre el rumor de
una resurrección.
Otro intento de
explicación reclama que las apariciones de Yeshúa después de la resurrección
fueron ilusiones o alucinaciones. Sin la base de los principios psicológicos
que gobiernan las apariencias de alucinaciones, esta teoría no coincide con la
situación histórica. Otra vez: ¿Dónde estaba el verdadero cuerpo, y por qué no
lo exhibieron?
La teoría del
desmayo
Popularizada
por Venturini hace varios siglos y citada a menudo hoy día, la teoría del
desmayo dice que Yeshúa no murió realmente; simplemente se desmayó por el
cansancio y la pérdida de sangre. Todos lo creyeron muerto, pero más tarde él
fue despertado y los discípulos creyeron que había sido una resurrección.
El escéptico
David Freidrich Strauss -un no creyente en la resurrección- le dio el golpe
mortal a cualquier idea de que Yeshúa revivió de un desmayo:
"Es
imposible que un ser que ha sido robado medio muerto del sepulcro, que se arrastraba
débil y enfermo, necesitado de tratamiento médico, que requería vendajes,
fortalecimiento e indulgencia, y que aún al fin cedía a sus sufrimientos, le
hubiera podido dar a los discípulos la impresión de que era un Conquistador de
la muerte y el sepulcro, el Príncipe de la Vida, impresión que yacía al fondo
de su futuro ministerio. Una resucitación así solamente habría debilitado la
impresión que él había hecho en ellos en vida y muerte, a lo más podía haberle
dado una voz mortuoria, pero por ninguna posibilidad habría podido cambiar su
tristeza en entusiasmo, y elevado su reverencia en adoración."
El Complot de
la Pascua, de Hugh Schoenfield, da una versión moderna de la teoría del
desmayo.
¿El cuerpo
robado?
Ahora considere
la teoría de que el cuerpo fue robado por los discípulos mientras la guardia
dormía. La descripción y la cobardía de los discípulos provee un argumento
fuerte contra el hecho de que fueran tan valientes y atrevidos como para
enfrentarse a un grupo de soldados en la tumba y robarse el cuerpo. No estaban
en el humor de hacer nada como eso.
J.N.D. Anderson
ha sido Decano de la facultad de derecho en la Universidad de Londres,
Presidente del departamento de Ley Oriental en la Escuela de Estudios
Orientales y africanos, y Director del Instituto de Estudios Legales Avanzados
en la Universidad de Londres. Comentando sobre la proposición de que los
discípulos de Yeshúa se robaron el cuerpo, él dice:
"Esto
suena totalmente contrario a todo lo que sabemos de ellos: su enseñanza ética,
la calidad de sus vidas, su firmeza en el sufrimiento y la persecución. Tampoco
comenzaría a explicar la dramática transformación de ellos, de escapistas
pusilánimes y desanimados a testigos que ninguna oposición podía acallar."
La teoría de
que las autoridades judías o romanas mudaron el cuerpo de Yeshúa no es una
explicación más razonable para la tumba vacía que la que dice que fue robado
por los discípulos. Si las autoridades tenían el cuerpo en su posesión o sabían
dónde estaba, ¿por qué entonces no explicaron: “¡Esperen! Nosotros mudamos el
cuerpo; ¿Yeshúa no resucitó del sepulcro”?
Y si tal
objeción fallaba, ¿por qué ellos no explicaron exactamente dónde pusieron su
cuerpo? Si esto fallaba, ¿por qué ellos no recobraron el cuerpo, lo pusieron en
un carro, y lo recorrieron por el centro de Jerusalén? Tal acción habría
destruido el mensaje de la resurrección - ¡no en la cuna sino el vientre!
El Dr. John
Warwick Montgomery explica, además: "Sobrepasa la credibilidad que los
primeros... [seguidores de Yeshúa) hubieran podido fabricar semejante cuento y
luego predicarlo entre aquéllos que fácilmente habrían podido refutarlo
simplemente por medio de exhibir el cuerpo."
El profesor
Thomas Arnlod, por 14 años el director de Rugby, autor de la famosa Historia de
Roma, en tres volúmenes, y nombrado a la cátedra de Historia Moderna en Oxford,
estaba bien relacionado con los valores de la evidencia al determinar hechos
históricos. Este gran erudito dijo:
"He sido
usado por muchos años para estudiar las historias de otros tiempos, y para
examinar y pesar la evidencia de los que han escrito sobre ellos y no conozco
de un solo hecho en la historia de la humanidad que haya sido probado por
evidencias mejores y más plenas, de todas clases, para el entendimiento de un
inquiridor justo, que la gran señal que nos ha dado Dios de que...(Yeshúa)
murió y se levantó otra vez de la muerte."
Brooke Foss
Westcott (1825-1901), un erudito inglés dijo: "Tomando toda la evidencia
junta, no es demasiado decir que no hay ningún incidente histórico mejor y más
variadamente apoyado que la resurrección. Nada sino la presunción previa de que
tiene que haber sido falsa pudiera haber sugerido la idea de deficiencia en la
prueba de ella."
El Dr. Paul L.
Maier, profesor de historia antigua en la Universidad Occidental de Michigan,
concluye que: "Si se pesa cuidadosa y justamente toda la evidencia, es
ciertamente justificable, según los cánones de investigación histórica,
concluir que la tumba en la que Jesús fue sepultado estaba en realidad vacía en
la mañana de aquel domingo. Y ni una pizca de evidencia se ha descubierto aún
en las fuentes literarias, en la epigrafía o en la arqueología, que despruebe
esta afirmación."
Vidas cambiadas
Pero el
testimonio más elocuente de todos tiene que ser el de las vidas de aquellos
primeros discípulos. Tenemos que preguntarnos: ¿Qué los hizo ir por todas
partes anunciando el mensaje del Mesías resucitado?
Su hubiera
habido algún beneficio visible para ellos de sus esfuerzos -tales como
prestigio, riqueza, estatus social aumentado o beneficios materiales- podríamos
lógicamente tratar de explicar sus acciones, por su fiel y total fidelidad a su
"Mesías resucitado."
Como recompensa
por sus esfuerzos, sin embargo, aquellos primeros discípulos fueron golpeados,
apedreados hasta la muerte, echados a los leones, torturados, crucificados
-todo método concebible se usó para evitar que aquellos hombres hablaran.
Sin embargo,
ellos eran los más pacíficos de los hombres, que no forzaban sus creencias a
nadie, sino que ciertamente pusieron sus vidas como la última prueba de su
completa confianza en la verdad de su mensaje.
Un creyente en
Yeshúa hoy día puede tener completa confianza, como la tuvieron aquellos
primeros discípulos, de que su fe se basa, no simplemente en leyenda, sino el
sólido hecho histórico del Mesías resucitado y la tumba vacía.
Más importante
que nada, el creyente individual puede experimentar el poder del Mesías
resucitado en su vida hoy. Primero que nada, puede saber que sus pecados han
sido perdonados. Segundo, puede tener la seguridad de la vida eterna y de su
propia resurrección de la tumba. Tercero, Puede ser librado de una vida vacía y
sin significado y ser transformado en una nueva criatura en Yeshúa.
¿Cuál será su
evaluación y decisión? ¿Qué piensa usted de la tumba vacía?
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