Reserva Eucarística

 


Reserva Eucarística.

     Jesucristo está real y verdaderamente presente en el Sagrario, aunque encubierto bajo apariencias de pan, en la hostia consagrada.

     La tradición de la reserva eucarística es muy antigua, ya que podemos ver en el concilio de Nicea en el 325, se establecía que los penitentes próximos a morir no se le podía privar del viático, según una antigua y canónica disciplina. Esto nos permite concluir que el uso de conservar la Eucaristía en la Iglesias debía remontarse a una edad bastante remota. Y San Justino dice, que los diáconos, después de la Misa dominical, se encargaban de llevar el Pan consagrado a los ausentes.

     En los primeros siglos, la conservación se hacía de forma privada. Las persecuciones y falta de templos hacían impensable un culto más formal de la Eucaristía. Luego que cesa un poco la persecución, la reserva de la Eucaristía va tomando formas externas cada vez más solemnes.

     La Reserva del Santísimo Sacramento se refiere a la práctica de después de la celebración de la liturgia.

     Respecto a la renovación de las especies, se establece que la Eucaristía no debe quedarse más de un mes, se debe utilizar esta y poner nueva en este intervalo.

     El tabernáculo debe ponerse en una parte de la iglesia que sea digna, bien visible, adornada,  apta y con el máximo honor para la oración.

     Es conveniente que el tabernáculo no esté en el presbiterio, es más recomendable que sea en una capilla apta para la adoración y oración privada de los fieles, siempre unida estructuralmente a la iglesia y bien visible.

1 Lugar sereno, por la luz, por la comodidad, por los bancos.

2 Una vela encendida, signo de la presencia del Señor.

3 El centro es el Sagrario, incluso un foco con luz directa al Sagrario, no las imágenes que pueda haber en ninguna capilla sacramental.

     El lugar de la reserva eucarística no es un lugar celebrativo, sino un lugar de oración personal. Con esto no quiero decir que la reserva eucarística está desligada de la celebración litúrgica, pero sí subrayar que, el creyente que se recoge ante el santísimo, no se sitúa en la misma dinámica de la celebración sacramental, sino en la oración personal.

     Siempre que pasemos por delante, debemos poner la rodilla derecha en la tierra, en señal de adoración, lo mismo que si está expuesto. No se puede pasar por el templo como si fuera un museo.

     Las imágenes merecen una veneración, pero lo que hay en el Sagrario no es una imagen o una estatua de Jesucristo, sino el mismo Jesucristo, vivo. A Jesucristo en el Sagrario si lo adoramos.

     El doblar la rodilla tiene distintos significados, según la voluntad del que lo hace: ante la Eucaristía es adoración, ante una imagen es veneración y ante los reyes es reverencia.

     Es muy importante que consideres a Jesucristo en el santísimo, no como una cosa, sino como una persona que siente, que ama, que te está esperando.

     Jesucristo está en el santísimo esperando que vayamos a visitarlo. Debemos ir con frecuencia a contarle nuestras penas y necesidades, también pedirle consuelo y ayuda.

     Es bueno entrar a saludar a Jesucristo al pasar por delante de una iglesia, al menos una vez al día. Por mucha prisa que tengas, puede entrar y decir:

Señor, Yo creo que estas aquí presente en el santísimo Sacramento de la Eucaristía.

Te adoro con todo mi corazón, como al único Dios verdadero.

Te amo sobre todas las cosas.

Te doy gracias por todos los beneficios que de ti he recibido.

Te pido por todo, por todas mis intenciones.

Te ruego que me ayudes en todo lo que necesite. Amen

No has tardado ni un minuto.

      Te sugiero que digas: Señor, lo necesito todo; pero no te pido nada. Vengo a estar contigo.

     Al final de la exposición, se da la bendición con el santísimo a los fieles: entonces, es el mismo Cristo quien les bendice y derrama sobre los fieles sus gracias.

     <<San Agustín decía: nadie coma de este cuerpo, si primero no lo adora, añadiendo que no sólo no pecamos adorándolo, sino que pecamos no adorándolo>> (Pio XII, 1947, Mediator Dei 162).



Nelson Torres, Santo Domingo, R.D

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